lunes, 8 de agosto de 2016

Autocrítica.

Tras lo visto últimamente tengo más claro que el verdugo de España y su sociedad es la ausencia de auto crítica, que sería como un oasis en este desierto de ignorancia.

Desde pequeño nos inoculan un sentimiento de fanatismo que nos lleva a la perdición, que se vuelve una tela opaca frente a nuestra capacidad crítica, pues si un error proviene de aquello que seguimos o que apoyamos ciegamente, víctimas de dicho fanatismo, siempre es justificable.
Si tu equipo de fútbol lleva a cabo una alineación indebida o alguno de sus jugadores es culpable de fraudes fiscales... si "tu" partido político se equivoca continuamente, siempre eres capaz de justificarlo con unos argumentos que no se cimientan sobre nada, que pierden consistencia cada vez que escapan por tu boca.

Yo voy a votar a Podemos, mis motivos son parte de mi intimidad y reflexión pero si algo tengo claro es que si salen elegidos estas elecciones generales ganaré pase lo que pase. Si tras cuatro años me doy cuenta de que esa bondad y transparencia sólo era una maniobra de marketing, descubriré que he de ser mas crítico y analista a la hora de apoyar algo, que aún me queda por madurar en ese aspecto.

Sin embargo, si son, como creo que serán, la llave hacia el comienzo del proceso regenerativo de España sin suponer sacrificar el bienestar de aquellas familias menos pudientes por un "bien colectivo", como pretenden hacer otros partidos, me sentiré orgulloso de ser partícipe de cierta manera en dicho proceso. Pues en este caso, que familias duerman en la calle o sean incapaces de alimentar a sus hijos no es un medio que justifique cualquier tipo de fin.

Esta es mi opinión en este contexto político. Podría dedicar este tiempo a hacer un marketing negativo sobre partidos con los que no estoy de acuerdo y lo merecen por ganar la simpatía de la gente con mentiras pero no voy a entrar en su juego de coacción.

Bombardear a alguien víctima del fanatismo con el que esta sociedad intenta aborregarte con marketing negativo de un partido sólo cerrará aún más su capacidad auto crítica, te convertirá a ti y al partido que defiendes en un enemigo y se encerrará aún más en su fanatismo imposibilitando su actitud crítica, que es la única vía de progreso en una sociedad como la nuestra. Hay que proporcionales la información, y ellos deben escudriñarla, pelearse con ella hasta reafirmar su pensamiento y voto o darse cuenta de que es víctima de un engaño, pero intentar entrar en su mente y modificar su pensamiento sólo le hará sentir inseguro y empeorará la situación, al menos esa es mi opinión.

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